/ Destacados / 10 DE DICIEMBRE, DIA INTERNACIONAL DE LOS DERECHOS HUMANOS

10 DE DICIEMBRE, DIA INTERNACIONAL DE LOS DERECHOS HUMANOS

El derecho a la tierra, al trabajo, a la salud, a la educación, a la seguridad, a la alimentación, al acceso a la justicia, a los servicios públicos y a una vida digna no son simples enunciados que a lo largo de la historia el hombre acuñó para salvaguardar la integridad de cada habitante de este planeta. Son conceptos, filosofías y derechos humanos innatos de toda persona humana que deben ser respetados y sobre todo cumplidos.

La mayoría de estos derechos en nuestro país, lamentablemente, son simples enunciados que no se materializan, no se cumplen en el cotidiano trajinar de una mayoría que vive marginada de estos derechos que deberían constituirse en la columna vertebral de un estado de derecho.

El no cumplimiento de estos derechos trae consigo una serie de situaciones que afectan la calidad de vida de la persona que se siente avasallada, atropellada y marginada cotidianamente por agentes del Estado paraguayo.

La escandalosa corrupción imperante, instituciones que se manejan con criterios de amiguismo, prebendarismo e inmoralidad en muchos casos, constituyen verdaderos atropellos a los derechos humanos de la gente.

Como consecuencia de esos atropellos emergen la pobreza que golpea con dureza a una mayoría que se siente impotente y que le impide satisfacer necesidades esenciales, y ahí surgen también la desigualdad, la discriminación, etc.
Las situaciones de miseria, pobreza, marginalidad y desigualdades golpean también a buena parte de la población paraguaya en general y con mayor crudeza a la población rural de nuestro país.

Como lo afirmara Mons. Valenzuela en su homilía de la misa por la festividad de la Virgen de Caacupé, “esta es la corrupción que violenta los derechos esenciales de los ciudadanos, en la medida en que priva el Estado de los recursos materiales necesarios para que todos puedan acceder a la justicia, así como a la salud y a la educación pública, entre otras cosas. Cuando se malversa el dinero procedente del pago de los impuestos, toda la nación resulta afectada. Es necesario que en nuestro país surjan fiscales y jueces honestos, valientes que hagan frente a estos que dicen ser servidores públicos y deshonestos y que se haga justicia con ellos”.

El Estado paraguayo, Ejecutivo, Legislativo y Judicial, y la ciudadanía en general deberíamos de reflexionar sobre la grave situación y asumir cada uno su responsabilidad en el ámbito que le corresponda.

La Red Rural de Organizaciones Privadas de Desarrollo aboga por el respeto irrestricto de los derechos de la persona e insta a las autoridades y funcionarios responsables del cumplimiento de esos derechos a tomar conciencia y honrar el compromiso asumido.
Diciembre de 2017.

0 COMENTAR

Comenta este articulo

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *