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¿Cuánta agua le cuesta a la madre tierra el modelo actual de desarrollo económico y sus posibles escenarios de crecimiento y climáticos en la región?

Los días 27 y 28 de julio de 2017 se llevó a cabo una salida de campo cuyo destino fue la ciudad de Filadelfia y Loma Planta ubicada en el Departamento de Boquerón. En el marco del estudio de ‘’Valorizando el Agua en un Clima y una economía cambiantes en el Gran Chaco Americano’’.

Esta investigación es una iniciativa con una duración de 2 años, que cuenta con el financiamiento del Centro Internacional de Investigación para el Desarrollo (IDRC, por sus siglas en inglés), a través de su programa “Cambio Climático y Agua’’.

El consorcio integrado por la Universidad Nacional de Formosa (UNaF) y el Instituto Universitario de Formosa, de Argentina; la Fundación de la Cordillera (FC) de Bolivia e Investigación para el Desarrollo (ID) de Paraguay, mantiene a su cargo la gestión del Centro de Conocimiento para la Región del Gran Chaco, y llevó a cabo el estudio “Vulnerabilidad e Impacto del sector agropecuario y de los recursos hídricos para la región del Gran Chaco Americano” (2013). El objetivo del estudio fue identificar las áreas más vulnerables, entender su capacidad de adaptación, así como proponer acciones de adaptación considerando la potencialidad de los ecosistemas.

Entre los objetivos de la investigación, se destaca conocer cuánta agua le cuesta a la madre tierra el modelo actual de desarrollo económico y sus posibles escenarios (de crecimiento y climáticos) en la región.

En cuanto al objetivo general de la investigación es: “valorizar el impacto del cambio climático en el Gran Chaco Americano, desde la perspectiva de los sistemas productivos y recursos hídricos”.

Contexto general de las comunidades menonitas, latinas se indígenas del chaco

Los indígenas:eran nómadas y vivían de la caza y recolecta. Hoy en día viven aproximadamente 25.000 indígenas de 8 diferentes etnias en el Chaco Central de una multitud de fuentes de alimentos e ingresos: de la changa hasta el empleo permanente, de la agricultura de subsistencia, parcialmente de la agricultura de renta a pequeña escala, de una ganadería simple, con razas rusticas, de productos no maderables del monte (ejemplo vainas de algarrobo), la apicultura y en pequeña escala también de la caza. Por sus conocimientos de la ecología práctica son cazadores muy eficientes. Recientemente han empezado con la elaboración de carbón vegetal en hornos subterráneos, una actividad que tiene relativamente poco impacto al medio ambiente porque están cortando la leña a mano, – un proceso muy lento con baja eficiencia, raleando el bosque selectivamente, y porque siembran al mismo tiempo una pastura a veces con la implantación de Algarrobo lo que les facilita la cría de ganado propio. Dentro de los asentamientos indígenas titulados a las comunidades del Chaco Paraguayo los pueblos Indígenas cuentan con 60 a 100 ha de tierra por familia. (Glatzle, A, 1999)

En cuanto a su sistema de agua cabe resaltar que en algunas viviendas de las comunidades indígenas las familias se abastecen del agua para el consumo humano, higiene personal, para la casa, etc,  a través del sistema de aljibe, que sería un aljibe casero, significa que es un tambor de 40, 60 o 100 litros aproximadamente,  tipo baldes de agua y le colocan tipo canaletas y el agua de lluvia cae ahí, eso ellos utilizan para consumo humano, y en caso de que cuenten las comunidades con tajamares también se abastecen de eso, una o dos veces al día dependiendo de la cantidad que utilicen, acarrean el agua (por sistema de acarreo). Y en el caso que no cuenten con tajamar, tienen pequeños esteros en el cual se acumula por agua de lluvia que también es un sistema de gestión de agua.

Los Campesinos Latino Paraguayos: Solamente aproximadamente la mitad de los 8000 Latino Paraguayos del Chaco Central vive en sus propias fincas, generalmente con menos de 100 ha de superficie, la otra mitad tiene algún empleo, muchos como peones en las estancias. A pesar de recursos económicos escasos, los campesinos son autosuficientes en sus propias tierras con huertas familiares y algunos cultivos de renta (p. ej. Sésamo). Ganado mayor y menor son elementos inherentes a las fincas de pequeños productores y en la cuenca lechera de la cooperativa Chortitzer la producción de leche ha cambiado el nivel de vida de muchas familias por el ingreso diario que genera.

En cuanto a sus sistemas de agua de  las comunidades Latinas, ellos si tienen más posibilidades de contar con tanques más grandes por ejemplo de 150, 200 litros tipo Syopar y realizan también con sistema de aljibe que es con la canaleta, porque proyectos de agua potable en el chaco se sabe que no todos son posibles de desarrollar. Ahora hay varios proyectos que está gestionando SENASA, que son construcciones de aljibes comunitarios para cada comunidad beneficiada con el proyecto, excavación de tajamar si es que la comunidad necesita y también se le provee de un filtro domiciliario para ser que el agua sea potable, para filtrar y sea menos contaminada.

Mennonitas: Los aproximadamente 15.000 Germano Mennonitas se han asentados durante tres ondas de inmigración en la primera mitad del siglo pasado en el Chaco. Mediante su cooperativismo bien organizado han alcanzado un bienestar moderato hasta bueno en sus fincas medianas con aprox. 100 a 1000 hectáreas. Durante varias décadas la agricultura de renta ha sido el eje de producción en las fincas Mennonitas con los cultivos principales Algodón, Sorgo granífero, Maní y Tártago. Sin embargo hoy en día la agricultura contribuye con menos de 5% al ingreso de las familias rurales Mennonitas.

La superficie cultivada con Maní y Algodón alcanza apenas 10.000 ha. Los 95% provienen de la ganadería (producción de carne y leche). La reforestación con especies maderables introducidas, cultivos especiales como por ejemplo el Sésamo, y hortalizas bajo riego son actividades productivas menores en superficies reducidas de los Mennonitas del Chaco Central.

Si en los comienzos la actividad económica se basaba casi exclusivamente en la agricultura, porque los inmigrantes menonitas se asentaron en áreas rurales, actualmente ella abarca una gran variedad de ramas, incluyendo la ganadería, la producción láctea y cárnica, el comercio, la agroindustria y otras, que se han extendido a las comunidades de las áreas rurales del Chaco y de la región oriental del Paraguay, así como a la capital del país y a los centros urbanos del interior. En casi todos los rubros, los productores se dedican a la producción de alimentos, aportando para el abastecimiento de la población nacional y también del exterior.

En algunos campos, las cooperativas menonitas instalaron fábricas para la elaboración de productos de consumo. La producción del campo y la industrialización se relacionan directamente.

El objetivo de este viaje fue ‘’Conocer los sistemas productivos del Chaco Paraguayo y los métodos de utilización de agua’’, y el intercambio de experiencias y conocimientos. La visita del campo fue para conocer cómo se abastecen de agua las comunidades latinas, indígenas y menonitas del chaco.

Acompañados por técnicos de distintos sectores, por un lado el Sr. Walter Ubal del Centro Internacional de Investigaciones para el Desarrollo (IDRC) de Canadá, el Sr. César Morales de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), la Lic. Rossana Scribano de Investigación para el Desarrollo (ID), así como técnicos del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) Formosa, el Dr. Veterinario Víctor Scribano, Ing. Agr. Rolando Scribano,  Hugo Fretes y Darío Espínola, así como también las investigadoras del Área de Clima y Recursos Naturales de Investigación para el Desarrollo (ID).

Primeramente se realizó una visita técnica a la planta de la Cooperativa Chortitzer de captación e infiltración de agua de lluvia y posterior uso para el manejo y faenamiento en el frigorífico, ubicada en la ciudad de Loma Plata. En el lugar nos recibió el Sr. Esteban Arriola, el cual estuvo explicando el funcionamiento de dicha planta que cuenta con una superficie de 200 ha y una capacidad de captación de 8.000.000 litros de agua de lluvia, utilizando en el terreno el método de camellas para colectar el agua de lluvia, dichas aguas son arrastrados por gravedad hasta un terreno bajo donde posteriormente son bombeados a las distintas piletas ubicadas en el lugar el cual el llenado de los mismos funcionan por gravedad. Cabe destacar que en el faenamiento por cabeza están utilizando 1.500 litros aproximadamente de agua y una capacidad de 1.200 cabezas faenadas por día por lo que diariamente en la planta se consume un promedio de 1.800.000 litros de agua.

Posteriormente, visitamos la desalinizadora de la Cooperativa Fernheim, ubicado en la ciudad de Filadelfia acompañados por el Sr. Edgar Eitzen y la Ing. Agr. Rosalía Goerzen, allí pudimos observar el proceso de desalinización del agua donde de un promedio 100.000 litros de agua solo se aprovecha el 30%  por la cantidad de sal que contiene, el resto se devuelve a la tierra. El lugar cuenta con un moderno equipo para desalinizar el agua. Con tecnologías importadas de Alemania. Durante el proceso el agua pasa por cuatro caños con filtros para dicha desalinización y así obtener el agua dulce para consumo del hogar de ancianos, escuela e iglesia. De ahí pasamos a la planta de distribución de la Cooperativa Fernheim, el cual se encarga de abastecer de agua al hospital, a la fábrica de leche y a los aborígenes del lugar.

 

Así mismo, visitamos la planta de producción de la cooperativa Fernheim acompañado por el gerente de la planta, donde explicaba en forma detallada el proceso de recepción, selección y proceso final que le dan al maní, un dato importante que nos explicaba que ellos dejan por dos años la contra prueba de los productos en caso de que haya algún reclamo del producto. Cabe mencionar que la fábrica opera las 24 horas del día.

Al siguiente día partimos de la ciudad de Filadelfia rumbo a la ciudad de Tte. Manuel Irala Fernández. El cual visitamos la municipalidad de dicha ciudad, en el predio pudimos observar que el método de captación del agua es con aljibe y bombeado por una moto bomba para su utilización. De allí nos dirigimos a la planta de captación de agua de la ciudad en compañía del Ing. Víctor Basabe quien está encargado de medio ambiente y proyectos. El cual se pudo observar una similitud con la planta de tratamiento de los menonitas. Una debilidad encontrada en el lugar es la falta de interés y apoyo de parte de las instituciones encargadas para dicho funcionamiento.

Por último visitamos una comunidad indígena llamada ‘’Karandilla Poty’’, el cual cuenta con un sistema de aljibe tipo estanque como vemos en la foto más abajo, utilizada por dos familias, aproximadamente con un total de 10 aljibes en la comunidad y 20 familias. Cabe mencionar que el problema central de esta comunidad es la falta de recursos y capacitación a los miembros, para que ellos mismos puedan reparar canaletas, arreglar los caños que se resecan  con el paso del tiempo y necesitan de dicho mantenimiento. Se pudo observar la falta de más canaletas puesto que eso ayudaría a la recolección de más cantidad de agua de las precipitaciones.

El viaje de campo culminó con gran éxito, con una foto grupal al final de la jornada.

Fuente: http://www.desarrollo.org.py/noticia.php?id=472

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