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Día de la Mandioca

La mandioca es un cultivo tradicional difundido ampliamente en el sector de la agricultura familiar, que ofrece múltiples usos alternativos al productor como su consumo en la alimentación humana, alimentación animal, comercialización en los centros urbanos, materia prima para las industrias de almidón, harina, fariña, alcohol, entre otros.
El Paraguay se destaca como el segundo mayor productor de mandioca en América del Sur después del Brasil, con 181.000 ha por año, siendo los departamentos de San Pedro y Caaguazú, con 31.000 y 29.000 ha respectivamente, los mayores productores del rubro. En orden de importancia le siguen Itapúa, Alto Paraná, Canindeyú y Concepción.

El rendimiento promedio a nivel nacional es de 16 ton./ha, muy por debajo del potencial de la especie, que en condiciones óptimas puede llegar hasta 80 ton./ha al año. La condición de clima subtropical del Paraguay no permite la obtención del rendimiento máximo, pero es posible alcanzar niveles de 30 a 50 ton./ha al año, brecha importante para aumentar con relación al promedio nacional y volver competitivo al rubro. Para ello se requiere la introducción de innovaciones tecnológicas en el sistema de producción que, paralelamente, debe ser acompañado de un aprovechamiento más integral del cultivo en cuanto a industrialización y usos.

AUMENTO DE LA PRODUCCIÓN

Para aumentar la producción a 30 ton./ha, o más, es necesario incorporar practicas mejoradas. En orden de importancia, la semilla constituye el principal problema, considerando la baja calidad del material de propagación que utilizan los productores para la plantación. Esto ocasiona pérdidas de plantas en el cultivo, poco desarrollo e improductividad, además de la presencia de enfermedades que se trasmiten a través de semilla a otro cultivo, como bacteriosis, antracnosis y “cuero de sapo”.

Existen alternativas técnicas para mejorar la semilla en forma inmediata entre los productores, a través de capacitaciones acerca de cómo obtener rama semilla de su propia plantación. Urge la realización de jornadas técnicas con demostraciones de métodos y resultados en forma práctica. Aprender a seleccionar la planta para la cosecha de la rama, cómo almacenar para una buena conservación y cómo preparar estacas semillas para la plantación. Este proceso técnico de capacitación permitirá a los productores obtener buena brotación de su cultivo, plantas con buen desarrollo y con mayor número de raíces y, por último, reducir la incidencia de enfermedades que se trasmiten por semillas que, en términos de producción, significaría un aumento promedio de 10 ton. más por hectárea.

SUELO Y SU IMPORTANCIA

El suelo es el otro componente que incide en forma directa sobre los rendimientos. Por lo general, los productores le asignan los suelos de menor calidad a la mandioca, por considerarla rústica (que puede crecer y producir en cualquier tipo de suelos). La mandioca, como cualquier otra especie, posee sus requerimientos específicos para la alta producción. Precisa un suelo con textura franco bien aireado, contenido de materia orgánica de nivel medio a alto y una fertilidad equilibrada. Para que el suelo mantenga su capacidad productiva, se recomienda reponer los nutrientes extraídos en cada cosecha mediante las prácticas de fertilización.

Nutrientes extraídos del suelo según rendimiento de 30 ton./ha

Nitrógeno 132 kg

Fósforo 20 kg

Potasio 107 kg

Calcio 40 kg

Magnesio 24 kg

USO DE TECNOLOGÍAS

En la actualidad, el uso de equipos para realizar la plantación y cosecha en forma mecánica representa una opción interesante para superficies extensivas de cultivo a escala comercial.

Se reduce a un nivel significativo la cantidad de mano de obra requerida. En el sistema tradicional el productor invierte unos 65 jornales para la producción de una hectárea, que va desde la preparación de suelo hasta la cosecha. Con la mecanización de plantación y cosecha se puede reducir 30 jornales. Por otra parte, la biotecnología es otra herramienta que se podría incorporar, para realizar la limpieza de materiales de propagación de todas las variedades, considerando que las semillas utilizadas por los productores son obtenidas de su propio cultivo y estos materiales, a través de los años, sufren una contaminación progresiva por patógenos que se trasmiten por semilla de una generación a otra. Con la biotecnología se pueden producir materiales vegetativos limpios, libre de patógenos, acompañando con un buen sistema de multiplicación de semillas a nivel de campo, que representaría para los productores una alternativa de acceder a semillas de calidad o categoría superior con relación a las que disponen habitualmente.

Ing. Agr. Julio Caballero

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