A pesar de las temperaturas extremas y la sequía que azotan a diversas zonas productoras, el sector hortícola paraguayo demuestra que la previsión técnica es la mejor defensa contra la “bancarrota” climática. Según los últimos reportes del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), aunque el estrés hídrico y térmico es real, el impacto en el rendimiento final se mantiene bajo control gracias a la tecnología aplicada.
El diagnóstico: ¿Qué le pasa a la planta a 42°C?
El ingeniero Édgar Frutos, coordinador del MAG, señala que aunque el 90% de los productores cuenta con infraestructura (riego y media sombra), el calor extremo impone límites biológicos. Los principales desafíos actuales son:
- Fisiológicos: Problemas de cuajado, aborto de flores y caída prematura de frutos.
- Sanitarios: Explosión de plagas oportunistas como el ácaro blanco, mosca blanca, trips e insectos chupadores, que prosperan en ambientes secos y cálidos.
La clave del éxito en la zafra 2025-2026: La mayor parte de la floración ocurrió durante un noviembre y diciembre inusualmente frescos. Con 25 a 35 frutos ya cuajados por planta, el rendimiento base está asegurado; el calor actual solo afecta el tramo final del ciclo.
Kit de Mitigación: Herramientas para salvar el 70% de la producción
Para aquellos productores que enfrentan picos críticos, el manejo técnico debe ser quirúrgico. Estas son las recomendaciones clave de la Red Rural y el MAG:
1. Nutrición y Bioestimulación
El uso de fitorreguladores y bioestimulantes foliares actúa como un “escudo térmico” químico. Estas aplicaciones ayudan a la planta a gestionar el cierre de estomas y mantener el metabolismo celular, permitiendo salvar la producción incluso en jornadas de 42 grados.
2. Gestión Eficiente del Agua
El riego no es solo cantidad, es estrategia.
- Riego por goteo: Es obligatorio.
- Prohibido mojar el follaje: En horas de calor extremo, el agua sobre las hojas puede provocar quemaduras por efecto lupa o choques térmicos que agravan el daño.
3. Genética e Infraestructura
La selección de híbridos adaptados al verano y el uso correcto de las casetas y mallas de sombreo marcan la diferencia entre una pérdida total y una rentabilidad sostenible.
Balance final: Rentabilidad en tiempos de crisis
El mensaje para el productor es de cautela pero optimismo técnico. Si se combina un manejo eficiente del riego, nutrición balanceada e inductores de resistencia, el daño estimado no debería superar el 25%.
“Esto permite cubrir los costos de producción y mantener un margen de rentabilidad positivo en un escenario climático complejo”, concluye el equipo técnico del MAG.
